Mundo Tradicional es una publicación dedicada al estudio de la espiritualidad de Oriente y de Occidente, especialmente de algunas de sus formas tradicionales, destacando la importancia de su mensaje y su plena actualidad a la hora de orientarse cabalmente dentro del confuso ámbito de las corrientes y modas del pensamiento moderno, tan extrañas al verdadero espíritu humano.

viernes, 13 de julio de 2018

EXPLICACIÓN DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (parte I), por M. Eckhart

Publicamos a continuación la traducción de un texto inédito en castellano del gran Meister Eckhart. Se trata de un extenso comentario al Evangelio de San Juan. El más conocido e influyente de los místicos renanos, de influencias neoplatónicas y no exento de condenas por herejía y visto como heterodoxo por los estamentos religiosos, representa una de las figuras cumbre de la metafísica no dual en el seno no sólo del cristianismo sino de todo occidente. Su distinción entre la Divinidad absoluta y su expresión en la Trinidad recuerda mucho a similares conceptos del vedanta advaita, el desapego y abandono total ante esta divinidad a reminiscencias sufíes y su trasfondo de nihilismo metafísico a ciertos aspectos budistas, todo ello salvando las distancias entre tradiciones que, desde sus propios discursos apuntan a una misma vivencia no dual de la realidad. 


Introducción

Como sabemos, están en curso en Leipzig la edición de las obras latinas y alemanas de Maître Eckhart. Entre las obras latinas, las más importantes son los Comentarios de las Escrituras, que Eckhart compuso para los estudiantes de las Universidades de París, Strasbourg y Colonia, en las que enseñó sucesivamente de 1311 a 1326. Al parecer comentó todos los libros de las Escrituras, pero sólo nos han llegado, conservados en estado fragmentario en tres manuscritos, los Comentarios sobre el Génesis, sobre el Éxodo, sobre la Sabiduría, sobre el Eclesiastés y sobre el Evangelio de san Juan. Este último comentario, ciertamente el más extenso, se encuentra en un manuscrito de la Biblioteca del Hospital Saint-Nicolas de Gernkastel-Cues, que data de 1444 y proveniente de la Biblioteca de Nicolás de Cusa. Hemos considerado que los lectores de Êtudes Traditionnelles estarían interesados en poder leer en francés un texto tan característico.
El traductor se ha esforzado en mantener lo más fielmente posible la expresión escolástica de una dialéctica a veces ardua; si una determinada frase parece poco clara, al menos en una primera lectura, es porque el original en latín no lo es más. A fin de conservar los matices y la concisión del lenguaje, hemos creído poder recurrir a ciertos neologismos, tales como “intelectuar” (para designar el acto propio del intelecto), “exhilarar”, es decir provocar la hilaridad (del que el francés solo ha conservado el participio “exhilarante”), “principiar” y “principiado” (para indicar el acto del principio en tanto que tal,   y su “fruto, o hijo”, como dice Eckhart). En fin, nos hemos abstenido de traducir a lengua vulgar las citas del Evangelio según San Juan.
(C.D.)

jueves, 28 de junio de 2018

APROXIMACIÓN AL SUFISMO (El viaje del Uno al Uno), por Manuel Plana

A menudo las tradiciones espirituales se comparan a sí mismas a una rueda, que a su vez es uno de los símbolos más universales de la manifestación cósmica. En el caso del Islam, la Shariyah o Ley religiosa ocupa la llanta, la parte que gira de la rueda. Las diferentes Tûruq o vías iniciáticas del sufismo, o mejor dicho, del Tasawuf, son los radios que conducen del exterior al interior de la rueda. En su centro se encuentra la Verdad o Realidad esencial, la Hâqiqa, idéntica al secreto espiritual (Sirr), que es el motor inmóvil que permite y sostiene la existencia de todo el conjunto.

El trayecto que va de la periferia al centro de la realidad, de la multiplicidad exterior a la verdad interior y unitaria del ser, es el de la realización espiritual, la via iniciática, la senda que conduce a Allah.  Es el “camino recto” (sirata’l-mustaqim) del que habla la sura de apertura del Corán, la Fatiha, que todo musulmán repite en todas sus oraciones del día, y que  sustancialmente se distingue del camino circular que toman aquellos que erran indefinidamente por la periferia o epidermis de la realidad. 

A diferencia de los viajes y trayectos que puedan cumplirse en el mundo exterior, éste otro viaje, en cambio, se cumple estrictamente en lo interior; uno emprende la marcha hacia dentro, hacia la unidad, del uno al Uno. Todas las referencias de un viaje exterior ordinario se transponen aquí, simbolicamente, a lo interior, dentro del cual existe toda una geografía por explorar. Bajo este aspecto el sufismo es la Tariqa, la vía, que conduce al ser del exterior al interior, de la superficie al núcleo de la realidad, permitiéndole recuperar, primero, el sentido de la orientación espiritual y después la esencia de lo que es verdadera y eternamente y de lo cual ha perdido casi por completo la memoria. Es éste el verdadero viaje iniciático, el viaje arquetipico del que hablan todas las tradiciones y mitos de la humanidad, ya que en él reposa todo el sentido de nuestra existencia, que no es otro que el que se refiere a la realización espiritual, al cumplimiento de nuestras posibilidades reales más elevadas.

jueves, 14 de junio de 2018

LÎLÂ: EL JUEGO DIVINO DEL SÍ-MISMO Y EL SIMBOLISMO DEL TEATRO, por Manuel Plana

“No se admite otro sujeto que Él Mismo. En tal medida que, Parâmashiva asume como un actor distintos personajes (grados de limitación), como Rudra y Kshetrâjñas, etc… siendo todo en este mundo la manifestación de Sí Mismo.”
Paramârthasâra. Abhinavagupta. V-46. Comentario de Yogarâja. 



El Divino Juego, Lîlâ, Kridhâ

En el Shivaísmo advaita de Cachemira, la idea de Universo, Manifestación o Creación como juego divino, como pasatiempo gozoso (Kâma, Râga) del eterno Sí-Mismo jugando consigo mismo, es más primordial y destacada incluso que en el propio Vedanta advaita. Ciertamente, algunas formas tradicionales no comparten esa perspectiva de lo mismo, incluso veríamos alguna que la consideraría una frivolidad y un desatino. (1) Sin embargo, la doctrina espiritual que la apoya es tan solidamente coherente que ningún argumento podría en verdad rebatirla.
Su doctrina metafísica se despliega como una íntima dialéctica que establece la Suprema Conciencia entre Ella Misma como Sujeto eterno (Yo supremo, Parâmahamta) y a la vez como Objeto eterno de Sí Misma, como un juego entre la “yoidad” (aham) y la “esoidad” (idam) suyas.
Es posibilidad inherente a la omnipotencia divina proyectar un alter ego, reflejar en el seno de su realidad infinita la ilusión, “real” pero pasajera y condicionada, de finitud, de universo, manifestación o “creación”, en suma, de crear la ilusión de límite dentro de su ilimitación misma, de un “eso” u “otridad” (aparente y diferenciada) además del Yo único o  Sí-Mismo. En lo ordinario, eso se experimenta como la realidad de un sujeto conocedor separado y diferente de la realidad conocida, con todas las implicaciones que eso conlleva. 
Llamamos creación al génesis permanente (simultáneo y cíclico) de la finitud en el seno de la infinitud. Y en lo íntimo de cada cual, a la aparición, en y dentro de la pantalla de la conciencia, de un epifenómeno “ilusoriamente” externo que llamamos vida, el cual empieza con una corporalidad u objeto material diferente del sujeto espiritual y mental. En efecto, uno mismo es sujeto y objeto de sí mismo, lo cual entraña realmente una paradoja y un misterio.
Este proceso “creacional” (metafísico, ontológico y cosmogónico), es entendido siempre como protagonizado por un mismo Principio, Conciencia o Yo supremo absoluto, pero activado por energías inseparables suyas, como es el caso de la inseparabilidad o no-dualidad de Shiva y Shakti. Shiva es pura, libre y plena auto-conciencia infinita, Shakti es todos sus ilimitados poderes.

lunes, 28 de mayo de 2018

sábado, 12 de mayo de 2018

EL UNIVERSO COMO CREACIÓN, MANIFESTACIÓN O ILUSIÓN, por Manuel Plana

Introducción

Como bien dice A. Einstein: “Los conceptos físicos son creaciones libres del intelecto determinadas por el mundo exterior”. En efecto, todo lo que la ciencia moderna dice saber sobre la “creación” son concepciones y suposiciones construidas en base a la información que suministran los sentidos, pero ignora todo del universo que se extiende fuera y más allá del alcance de los mismos, ya sea usando sofisticadas prótesis tecnológicas; solo concibe una creación exclusivamente material. 
Como sabe que la percepción sensorial del mundo objetivo -supuestamente material- es relativa, limitada y cambia en cada especie e incluso con el tiempo en el individuo, todo se intenta explicar mediante abstracciones matemáticas, deducidas también, precisamente, de la información sensorial pero con un aval que se le antoja axiomático por racional, pues parece adaptarse al comportamiento del mundo físico, es decir, sensorial. 
Sin embargo, el lenguaje matemático no es un corsé en el que quede atrapada la realidad, ni siquiera el mundo físico; además, la eficacia de su carácter deductivo (causa y efecto horizontales) depende no tanto de él mismo, sino de una comprensión justa de su naturaleza y función. Y aquí se parte de una concepción meramente cuantitativa suya, preestablecida por el alcance real de esa inteligencia misma. Si ésta contempla el mundo como un simple campo sensible (material) de medidas, pesos y magnitudes, sus deducciones no irán más allá del límite de las apariencias, fenómenos y efectos. Las verdaderas causas permanecerán ignotas. No podrá percibir otro campo superior y mucho más sutil de cualidades, energías y esencias insospechadas para él, ni otras dimensiones de la realidad que los números también simbolizan, como lo prueba su origen también sagrado y metafísico. 

jueves, 26 de abril de 2018

DE LO SENSIBLE A LO SUPRASENSIBLE. ALGUNOS TÉRMINOS DE LA ESTÉTICA INDIA*, por K.D. Tripathi **

El enfoque indio holístico y cosmocéntrico rige toda la visión india de las artes y de la estética. Por consiguiente, una investigación acerca de la concepción india del tiempo, del espacio, de la dirección, del universo, de la substancia o de los elementos, de los números, de la relación de la acción, etc., es esencial para entender con claridad las artes la estética indias, como también lo es la indagación en la naturaleza del atman. El concepto de mahābhūtas* puede servir de punto de partida para una mejor comprensión del mundo de la diferenciación, el universo del nombre y de la forma, reflejado en todas las manifestaciones artísticas. No obstante, la cuestión metafísica de superar el obstáculo del sentido del ego en la forma del "yo" limitado y del "mío", que ha supuesto el principal problema en casi todas las escuelas de filosofía védica y no védica, también está vinculada con la visión india del proceso creativo y  de la experiencia estética.
    La postulación del Ser como pura unidad y no-diferenciación para explicar la profunda correlación de los aspectos objetivo y subjetivo de la realidad culmina en la teoría estética de la experiencia unificada del rasa. El sistema de correspondencias entre el macrocosmos y el microcosmos, que vincula lo grosero y lo sutil, el sentido de la percepción y los estados emotivo humanos, prepara el camino para esta experiencia estética de unidad. 
    La multiplicidad del nombre y de la forma, la participación imaginativa y la celebración del color, del sonido, del tacto y del olfato sencillamente no termina aquí. Va más allá, llega hasta la unidad del Ser mediante la despersonalización de los estados emotivos. Para un esteta es un viaje desde lo sensual hasta lo suprasensual y en la expresión creativa, (1) para el artista supone un proceso a la inversa desde la unidad hasta la multiplicidad. Las tradiciones védicas y agámicas ofrecen una sólida base para esta teoría estética.

lunes, 9 de abril de 2018

DEL RETORNO A LA PATRIA ORIGINAL (MATRIZ PRIMORDIAL DE LA CREACIÓN) CON LA LLAVE QUE CIERRA Y QUE ABRE (y parte III), por Ana Emilia Agüero de Chazal

William Adolphe Bouguereau, Madre Patria (1883) 

Del útero original a la simiente divina

El tema de la gran liberación está referido al retorno a Binah, la Madre Primordial, llamada también Éden o Jardín de las almas. Con Binah se entra al nivel más elevado de los 4 mundos en los que se despliega el árbol de la vida, el nivel de Atziluth.
El retorno a Binah “Entendimiento”, supone el regreso al útero primordial, y a través de él al germen divino primero que viene de la simiente del Padre representada en la letra iud, donde ya estamos en el nivel de Jokmah “Inteligencia”, séfirah llamada “el Padre”. Ambas, Jokmah (Padre) y Binah (Madre), han partido de Keter “Corona”.
“La Séfirah Keter es llamada también el Anciano de los ancianos. Éste está compuesto por tres naturalezas o principios superpuestos: varón, hembra e hijo.” O sea que Keter, la cual representa la Unidad, y la cabeza de la Creación, contiene ya los tres principios. Y por eso de ella parten la séfirah Jokmah “Inteligencia” llamada “Padre”, en columna derecha relacionada con el principio masculino; la séfirah Binah “Entendimiento” llamada “Madre”, en la columna izquierda del principio femenino; y la séfirah oculta Daat “Conocimiento” que une a ambas en la columna central, relacionada con el tercer principio. 
Así como Keter (Corona) es la cabeza del árbol sefirótico y en ella se encuentran tres naturalezas superpuestas, la palabra Bereshit representa la cabeza de la Creación y en ella se expresan tres naturalezas varón, hembra e hijo.
Este tema del Principio de la Creación visto como un matrimonio entre un aspecto masculino y otro femenino, aspectos que a su vez parten de un principio original e indiferenciado está presente en la  palabra Bereshit, ya que no solo nos presentaba las tres naturalezas del varón, la hembra e hijo, sino en realidad cuatro, a través de un principio original previo, del cual parte la primera pareja de opuestos (“varón y hembra” o “Padre y madre”). Y en éste principio primero y original es donde esas dos naturalezas se encontraban indisolubles, tal como en aquel principio que representaba al hijo (37) por ser el producto de los dos contrarios y contener ambos atributos. 

sábado, 24 de marzo de 2018

¿RELIGIÓN O IDOLATRÍA? por Manuel Plana

“No temo porque volváis al sirk (asociacionismo, idolatría) de las imágenes, sino por el sirk sutil (sirk-al-jafi)”
Hadith del profeta Muhammad

En su sentido más corriente y superficial, la idolatría es adorar imágenes o representaciones figurativas y naturalistas de todo lo metafísico, pero, como indica el hadith del Profeta Muhammad (slaws), existe una forma de idolatría sutil más peligrosa incluso que esa por lo que tiene de encubierta y disfrazada.
La idolatría o panteísmo, como forma religiosa, raramente ha existido en los pueblos sin la noción simultánea, ya fuera vaga, de un dios supremo, “padre”, “abuelo” o ancestro de los dioses, de un “Altísimo”, de un “Uno” o de un “deus otiosus” que se retira tras crear el mundo dejando el gobierno a sus ministros. Sobretodo, ha sido la visión de los orientalistas occidentales  y de la propia iglesia los que han visto idolatrías por doquier al interpretar estas tradiciones desde su propia óptica, tan diferentes a un pensamiento como el moderno exento por completo de referencias de este tipo. No obstante, el cristianismo católico mismo está poblado de muchas devociones particulares a santos que en algunos casos bien podrían calificarse de idólatras. Las sociedades declaradamente “idólatras” han supuesto siempre una decadencia de la tradición primitiva (como Grecia y Roma en sus últimos estadios o las tribus árabes pre-islámicas, p.e.). El ídolo hace aquí de intermediario entre la realidad divina y el hombre, es decir de símbolo, pero precisamente, confundir el símbolo con lo simbolizado es idolatría. Pero ésta confusión tiene aspectos y matices bastante sutiles, tanto que muchos idólatras de pensamiento y de obra son absolutamente inconscientes de serlo, antes bien, convencidos de estar en posesión exclusiva de la verdad.

viernes, 9 de marzo de 2018

DEL RETORNO A LA PATRIA ORIGINAL (MATRIZ PRIMORDIAL DE LA CREACIÓN) CON LA LLAVE QUE CIERRA Y QUE ABRE (parte II), por Ana Emilia Agüero de Chazal

William Adolphe Bouguereau, Madre Patria (1883) 

La separación de Dios y la Matrona

Dijimos que la Shekinah está ligada al centro sagrado. También dijimos que el pecado es lo que crea distancia con el principio, y en palabras del Zohar lo que separa a la Matrona de Dios.
Durante el Éxodo la Presencia Divina habitaba sobre el Arca de la Alianza, dentro del Tabernáculo realizado por Moisés bajo las instrucciones de Dios. Luego pasó a habitar en el Tabernáculo del Templo construido por Salomón, “desde donde se establece un vínculo directo con la morada del Rey en la Jerusalén Celestial”. Manifiesta el Zohar que, con Moisés la Divina Presencia o Matrona toma contacto con el Mundo de Abajo por primera vez; pero Salomón fue el primero en unir a la Matrona con su Esposo de Arriba, permaneciendo ella aquí abajo. Con Salomón la Shekinah al habitar el Templo que simboliza el corazón del centro sagrado del mundo, se encuentra ocupando el lugar del polo espiritual, asegurando así la comunión entre la Tierra y el Cielo, aquello que significa en algún nivel la Unión de la Matrona y el Rey.
Pero desde que el Templo fue destruido y profanado por los pecados de los hombres, Dios se retira a lo más alejado del cielo y quita sus ojos del templo, y del pueblo de Israel. El pueblo es exiliado y acompañado en este exilio por la Shekinah, la cual debe abandonar desde entonces el lugar del polo, el centro sagrado se ha perdido y con esto el contacto directo con el Cielo. La Shekinah se retira al exilio para proteger al pueblo de Israel, y sufre por él como una madre sufre por sus hijos.
El exilio de la Shekinah al abandonar el lugar del polo espiritual, el corazón del centro sagrado del mundo, puede ser considerado de alguna manera como un alejamiento de la Presencia Divina del mundo, nos advierte el Zohar. Dicho alejamiento produce la pérdida del centro sagrado, el cual deviene inaccesible. Desde entonces al no haber comunicación directa entre el Mundo de Abajo y el Mundo de Arriba de donde proviene la Misericordia Divina, este mundo cae bajo el dominio del Rigor y la Shekinah sufre porque el pueblo de Israel está en exilio en la tierra del rigor.
“Pero ahora que el Templo está destruido y que la Shekinah está con Israel en el exilio, no hay ni un solo día sin maldición; el mundo está maldito y no hay alegría ni Arriba ni Abajo.”

miércoles, 21 de febrero de 2018

PALABRA, LENGUAJE Y TRADICIÓN ESCRITA EN EL TASAWWUF ISLÁMICO, por Manuel Plana

El Islam, como el judaísmo y el cristianismo primitivo (hasta su “romanización”), son tradiciones iconoclastas: no conciben hacerse imágenes o representaciones figurativas y/o antropomórficas de lo divino, ya que en su trascendencia lo divino esta libre de materialidad, de forma, figura, condición y limitación alguna, aunque a la vez se manifieste en su inmanencia con todas las formas de la creación mediante una variedad incalculable de seres, modalidades y estados.
Son pues religiones que ponen énfasis en la trascendencia divina más que en su inmanencia, ya que en el segundo caso observan el peligro de caer en un panteísmo o  naturalismo, al confundir la acción de la naturaleza sensible con el obrar divino, y de ahí al ateísmo hay apenas un paso.
Apelando sobretodo a la trascendencia, el Islam prefiere representar todo el mundo espiritual de manera abstracta, no figurativa, siendo una cultura de origen nómada. En efecto, el ancestro bíblico de los pueblos árabes –en esa época aún no islámicos- es Ismael, el primogénito de Abraham, hijo suyo y de la esclava egipcia Agar. Los pueblos nómadas, como el  hebreo y el árabe original, no se asientan en lugares fijos, no tienen necesidad de construir ciudades ni de practicar sus artes plásticas ya que su vida se desarrolla en ámbitos espaciales siempre abiertos y diferentes al estar en permanente movimiento. Practican sobretodo las artes del tiempo: el canto, la música, la danza, la poesía, el tejido y sobretodo la caligrafía y el arabesco. Pero la base de todas esas manifestaciones artísticas es eminentemente la lengua sagrada, el árabe en este caso.

viernes, 9 de febrero de 2018

DEL RETORNO A LA PATRIA ORIGINAL (MATRIZ PRIMORDIAL DE LA CREACIÓN) CON LA LLAVE QUE CIERRA Y QUE ABRE (parte I), por Ana Emilia Agüero de Chazal

William Adolphe Bouguereau, Madre Patria (1883) 
El alejamiento del Principio
El título de este texto, “El retorno a la Patria Original”, hace referencia al tema del “Retorno al Principio”. La idea de retorno o vuelta al principio supone que hubo un alejamiento previo, alejamiento que representaría una caída, un descenso desde una condición original.
Podemos considerar el concepto de alejamiento del principio desde diferentes escalas o niveles:
Desde el nivel más elevado, podríamos ver al Principio como aquel punto de partida de toda la Creación, llamado por los cabalistas la “cabeza” de la creación, representado en la letra iud. El principio estaría situado en ese punto crucial entre el paso de lo inmanifestado a lo manifestado, en ese paso entre el “No ser” y el “Ser”. Desde esta perspectiva el Principio es aquella Unidad Primordial de la que todo parte. Entonces todo el proceso de manifestación del mundo, la existencia misma, puede considerarse como alejamiento del Principio o una consecuencia de él. La etimología de la palabra existencia lo indica, “ex-estare” significa “estar fuera de”.
Existir es “estar fuera de” ese Principio que constituye el origen de todo, es estar fuera de la Unidad que ha partido del “No Ser”, el Ein Sof de los cabalistas. Por ello la existencia misma constituye un alejamiento del Principio, estando fuera de él.
Pero desde otro nivel o escala, ya dentro de este mundo, al Principio representado geométricamente en el centro del círculo, podemos considerarlo en relación con el centro sagrado, el corazón del mundo. Y dentro de este nivel considerarlo en correspondencia a los diferentes ciclos o edades.

domingo, 4 de febrero de 2018

CICLO DE INTRODUCCIÓN AL SHIVAÍSMO ADVAITA CACHEMIR


Ciclo de 4 conferencias:
Jueves 8, 15, 22 de febrero y 1 de marzo, a las 19:30 horas en la sede de Plural-21, Calle Cartagena 230, 5º 1ª Barcelona, 93 450 1300.


a cargo de:
Manuel Plana, director de la revista digital Mundo Tradicional. Iniciado en el Shivaismo Cachemir hace ocho años por su gurujji Kamlesh Datta Tripaty, del linaje Acharya Rameshwar Jha Abhinâvaguptapâda de Varanasi, India.

Se trata de la tradición espiritual más antigua de la humanidad, remontándose sus verdaderos orígenes a la propia Edad de Oro, pero reformulada en diferentes épocas, y por última vez en el S-VIII-IX por Vasugupta y discípulos directos e indirectos suyos, como Ksemarâja, Utpaladeva y Abhinavagupta en especial, que a la vez sintetiza y desarrolla brillantemente varias de sus ramas en la forma del TRIKA. Es una tradición eminentemente metafísica, es decir, no dual e iniciática cuyo linaje (parampâra) se ha conservado ininterrumpidamente y sin fractura hasta nuestros días. Todo eso a pesar de ser una tradición prácticamente desconocida en todo Occidente.
Como tal, ocupa un lugar preeminente dentro del Sanatana Dharma siendo, de hecho, su expresión más neta, aunque no se encuentre entre los seis dharsanas védicos sino en los antiguos ágamas tántricos, revelados e inspirados directamente por Shiva, y guardada celosamente su tradición como forma de iniciación superior para este ciclo cósmico.
La lógica no dual que despliega su doctrina, cristalina e irrebatible como los axiomas matemáticos, es prácticamente desconocida en Occidente y en especial de la mentalidad moderna. Por ello y a la par de abordarla, se hace imprescindible tomar consciencia primero de las importantes limitaciones del pensamiento dual común, asumido como categórico por la mentalidad moderna, ya que es un fenómeno perfectamente inconsciente por parte de la población, tanto como el propio estado de severa limitación del individuo.
Al ser la más alta expresión del tantrismo advaita, todo su bagaje espiritual se dirige no solo a ser comprendido sino, sobretodo, vivenciado y experimentado, ya que la identidad indivisible del individuo con el Principio y con todo el universo, es la primera revelación y punto de partida, ser uno con todo.

PROGRAMA

1ª Sesión. Jueves,  8 de febrero 2018

Qué es Tradición y Religión. Metafísica-Iniciación, Religión-culto. Espiritualidad (terreno) y Religiosidad (mapa). Experiencia (certidumbre) y Creencia (opinión). Religiones por encima y por debajo de Mâyâ.
Lógica no-dual-metafísica. Lógica dual-física. Dualidad armónica y dualidad dicotómica.
La Conciencia, su papel metafísico y su verdadera naturaleza. Shiva-Sutras: estudio de sus primeros versos. Las cinco Shaktis y las cinco Acciones de Parâmashiva.

2ª Sesión. Jueves, 15 de febrero de 2018

El concepto de Libertad (svatantrya) y de auto-limitación (sankoca) del Absoluto.
El proceso de auto-limitación (Sankoca) y de auto-ignorancia (Akhyati) de la Suprema Conciencia: de lo infinito a lo finito, y de lo finito a lo infinito. La doctrina de la coexistencia de lo ilimitado y lo limitado.
Lîlâ o el Divino Juego. Anugraha-Shakti y Tirodhana-Shakti.
Los tres Malas. Los 36 Tattvas.

3ª Sesión. Jueves, 22 de febrero de 2018

El Parâmarthasâra de Abhinavagupta. Breve estudio de sus principales versos. Revisión de los 36 Tattvas y cosmología de los cuatro Andas.

4ª Sesión. Jueves, 1 de marzo de 2018

Satsang. Comentarios, aclaraciones y consultas con los asistentes sobre todos los temas tratados. Resumen de todo el programa. Breve sesión de meditación, recitación y explicación del mantra OM NAMAH SHIVÂYA, el mantra por excelencia de esta vía espiritual.

lunes, 22 de enero de 2018

TIEMPO E INTEMPORALIDAD EN LA TRADICIÓN HINDÚ, por Swami Satyananda Saraswati

Adoración a Shiva,
que eternamente da origen a los cinco procesos,
quien hace manifiesta la Realidad Suprema
que es al mismo tiempo el supremo valor,
su Ser (que es el Ser supremo de cada individuo),
que es una masa de Conciencia y de Dicha. 

Pratyabhijñâhrdayam. Ksemarâja


Enlazamos a continuación un artículo de Swami Satyānanda Saraswatī publicado en el libro "La Mística en el siglo XXI". Trotta Editorial, 2002 (Barcelona). Imprescindible para una fidedigna aproximación a la concepción sagrada de la temporalidad y la doctrina de los ciclos cósmicos en la espiritualidad hindú, desde sus propias fuentes de sabiduría atemporal. 

lunes, 8 de enero de 2018

ANTE LA CRISIS DEL CAPITALISMO. ALGUNAS REFLEXIONES DESDE EL SHIVAISMO ADVAITA, por Arcadio Rojo

No podemos combinar dos visiones al respecto: una de carácter dual religioso o científico que coincide o es más completa que la que nos proponen desde  las distintas corrientes en presencia,  y “completarla” con la visión No-Dual.
Solo debemos dar una única visión, la que se deriva del Shivaismo Advaita, para no entrar en contradicción con el avance en la transmisión y meditación propia de nuestro camino iniciático.
Esta visión No-Dual se sintetiza en que la única Realidad existente Paramashiva, el Único Yo Absoluto (Purnahamta), Eterna Vibración (Spanda, Shakti, Svatantrya) no está nunca en “crisis” ya que es la eterna Plenitud. Su Autolimitación (Akhyati), los distintos ciclos de Universos, no constituye ninguna “crisis”, ni pecado que espera redención en el futuro, sino que es su Divino Juego que en nada le afecta a su Plenitud. Paramashiva es el Gran Experimentador y todos los experimentadores y en ellos Se Autolimita y Se Auto-reconoce.
Por tanto, nada ni nadie está en “crisis” ya que la propia Autolimitación y la ignorancia que se deriva de ella es Paramashiva de modo indivisible. Todo, Paramashiva es Plenitud ya que toda la diversidad del Universo no deja de ser indisolublemente Él aunque sea finita o esté en la ignorancia.

sábado, 23 de diciembre de 2017