Mundo Tradicional es una publicación dedicada al estudio de la espiritualidad de Oriente y de Occidente, especialmente de algunas de sus formas tradicionales, destacando la importancia de su mensaje y su plena actualidad a la hora de orientarse cabalmente dentro del confuso ámbito de las corrientes y modas del pensamiento moderno, tan extrañas al verdadero espíritu humano.

lunes, 5 de noviembre de 2018

KAMAKALA VILASA, de Sri Punyananda-natha

Enlazamos a continuación un importante texto tántrico del linaje Sri Vidya, ya editado y comentado por primera vez en occidente por John Woodroffe (Avalon) en su "The Serpent Power". 
La relevancia de este texto radica en su exposición de la construcción del Sri Yantra o Sri Chakra, que es uno de los diagramas esenciales dentro de la tradición shivaíta sri Vidya, para ilustrar cómo el dinamismo del Absoluto (a través del deseo kama de Shiva-Shakti) se abre a la multiplicidad del Universo.
La presente es la primera traducción con comentarios al castellano, publicada por Adrián Muñoz G.   

Kamakala Vilasa   

martes, 16 de octubre de 2018

PAISAJES NO DUALES EN EL PENSAMIENTO ORIENTAL, por Mª Teresa Román


El presente artículo está dentro de la línea de una serie de trabajos cuyo motivo principal gira en torno a la no-dualidad; en él se reúnen algunas de las reflexiones que han prosperado en diversos espacios intelectuales de Oriente.
Doctrinas, textos, escuelas y pensadores han ido dando cuerpo y sentido a este escrito, constituyendo un espectro muy valioso de perspectivas y variantes interpretativas.



lunes, 1 de octubre de 2018

sábado, 15 de septiembre de 2018

TATTVA Y PRAMÂ EN EL SHIVAÍSMO DE CACHEMIRA, por Debabrata Sensharma

Enlazamos a continuación un importante estudio del profesor Debabrata Sensharma sobre algunos conceptos esenciales del Shivaísmo Advaita de Cachemira. De especial interés para una introducción histórica al desarrollo de las escuelas shivaítas, y sobre todo al despliegue de las categorías cosmogónicas o tattvas

La Redacción 

jueves, 30 de agosto de 2018

UNIVERSO, MENTE Y CONCIENCIA (desde las enseñanzas no duales), por Sergio Trallero Moreno

Pese a lo que puede sugerir el título, esta conferencia no va a tratar de ciencia, neurociencias, cosmologías o teorías físicas de vanguardia; ni tampoco de ningún enfoque Nueva Era, sino que va a estar centrada en fuentes tradicionales, maestros de linaje y textos sagrados.
Tengo que advertir que todo esto es un discurso mental evidentemente, pero para referirme a realidades inefables que no se pueden definir con palabras. Por lo tanto recomiendo tomarlo como un "juego del lenguaje" que pueda inspirar a cada uno lo que hay más allá de dichas palabras. De hecho sería más apropiado hacer silencio o estar meditando. Pero el lenguaje también es una facultad divina presente en el hombre y si se sabe usar bien es bastante evocador. 
Quería enfatizar que la espiritualidad genuina se basa ante todo en un cambio en la percepción de la Conciencia desde la que vemos la realidad y a nosotros mismos. Y para ello es fundamental soltar todas las programaciones mentales que arrastramos, tanto personales, familiares, sociales y culturales. Tenemos toda una serie de condicionantes, muy inconscientes, que nos determinan. De lo que se trata es de soltar todo ello para conectarnos con una visión de la realidad totalmente espontánea, sin esfuerzo y abierta: una comprensión directa de lo real.   
Somos hombres occidentales, y el drama de Occidente es que los últimos quinientos años de la Modernidad ha habido una confusión muy grande de todos estos asuntos. Pero en Occidente también ha habido referencias importantes en cuanto a esta aprehensión directa de la Realidad: en la Grecia presocrática hubo muchas intuiciones de los primeros filósofos que intentaron pensar la unidad de la Naturaleza. En el Hermetismo greco-egipcio también había otra forma de espiritualidad, más esotérica y "hermética". Dentro del Judaísmo la Cábala hebrea desarrolló toda esta visión no dual. Los grandes místicos cristianos también nos han hablado de lo mismo. Y dentro del Islam el Sufismo representa la espiritualidad no dual.

domingo, 12 de agosto de 2018

EXPLICACIÓN DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (y parte III), por M. Eckhart

VI

VERBUM CARO FACTUM EST ET HABITAVIT IN NOBIS

Hay que señalar de entrada que “caro” es puesto aquí en lugar de “homo”, según este fraamento de Mateo XXIV, “Ninguna carne será salvada” y Rom. III, “Ninguna carne será justificada por las obras de la ley “. El evangelista ha preferido decir verbum caro factum est en vez de “homo factum est” para realzar la benignidad de Dios, el cual no ha asumido sólo el alma del hombre sino también su carne, golpeando así la soberbia de aquellos que, interrogados sobre su parentela, responden refiriéndose a alguien poseedor de determinada dignidad pero callan su origen: son, dicen, sobrinos de tal obispo, preboste, deán o lo que sea, como el mulo que preguntado sobre quién era su padre,  y avergonzado de ser hijo de un asno, contestó diciendo que era sobrino de un alazán de batalla.
Por otra parte, como hemos dicho anteriormente, el primer fruto de la encarnación del Verbo, que es hijo de Dios por naturaleza, es que nosotros seamos hijos de Dios por adopción. Poco me importaría en efecto que el Verbo se haya hecho carne en Cristo, suponiéndole distinto a mí, si Él no se hubiera también (hecho carne) en mí personalmente, para que yo sea también hijo de Dios. “Quien dice hijo dice heredero” (Epístola a los Galateos, IV, 7). Quizás es esto lo que pedimos po consejo del Señor: “Que Tu voluntad se haga en la tierra como en el cielo” (Mateo, VI), es decir, que la voluntad del Padre, como se ha hecho en Cristo, “in coelo”, para que Él fuera hijo – la voluntad del padre en tanto que padre siendo por naturaleza engendrar y tener un hijo – (se haga) “in terra”, es decir en nosotros, que habitamos la tierra, para que seamos hijos de Dios. Rom. VIII: “ Si (vosotros sois) hijos (vosotros sois) herederos, herederos de Dios y coherederos de Cristo”, y más adelante “Que ha predestinado a devenir conformes a la imagen de Su hijo, a fin de que Él sea el primer nacido de numerosos hermanos” (Epístola a los Romanos, VIII, 29). Es esto lo que aquí se dice: verbum caro factum est, en  Cristo primer nacido, et habitavit in nobis, cuando somos engendrados hijos de Dios por adopción. También se dice más adelante, en el capítulo XVI “Os volveré a ver, y vuestro corazón se regocijará, y nadie os privará de vuestra alegría” (San Juan, XVI, 29). Dios, hecho hombre para nosotros en Cristo, nos ha visto; nos volverá a ver adoptándonos como hijos, y habitando en nosotros como un padre en sus hijos.

sábado, 28 de julio de 2018

EXPLICACIÓN DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (parte II), por M. Eckhart

III

LUX IN TENEBRIS LUCET ET TENEBRAE EAM NON
COMPREHENDERUNT

Estas palabras se han explicado anteriormente de tres maneras. Hay que señalar que la luz ilumina perfectamente el medio, pero no emite raíces en él. Asimismo el medio recibe la luz del cuerpo luminoso inmediatamente, no el oriente antes que el occidente, o el occidente antes que el oriente, sino ambos simultáneamente, y ambos inmediatamente del cuerpo luminoso, porque éste no emite raíces ni al oriente ni a ninguna parte del medio. Por tanto la luz no se adhiere al medio y no tiene heredero, ni el cuerpo luminoso hace al medio heredero de su acción, que es iluminar: comunica con el medio como recíprocamente y, pasando, en modo de pasión; de paso y de devenir, de manera que el medio es, y es dicho, iluminado, pero no le comunica su luz en modo de cualidad merecedora enraizada y adherente, de forma que la luz permanezca, adhiera e ilumine activamente en ausencia del cuerpo luminoso.
Es totalmente distinto con el calor que es engendrado en el medio con la luz. El calor, en efecto, emite en efecto una raíz en el medio. Además, adhiere y permanece en ausencia del cuerpo luminoso. En tercer lugar, se produce en occidente después de oriente, sucesivamente en el tiempo, no súbitamente y en un instante. En cuarto lugar, el medio se calienta no sólo parte tras parte, sino por parte y en parte. Asimismo, en quinto lugar, no es cualquier parte la que se caliente inmediatamente por el cuerpo luminoso. Se deduce que, en sexto lugar, el medio recibe el calor no sólo en modo de devenir y de paso y de pasión y de reciprocidad y de hospitalidad, de manera que es y es dicho calentado, sino en modo de adhesión y de herencia filial, de forma que es y es dicho calentador, heredero de la acción calentadora, que es calentar activamente.

viernes, 13 de julio de 2018

EXPLICACIÓN DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (parte I), por M. Eckhart

Publicamos a continuación la traducción de un texto inédito en castellano del gran Meister Eckhart. Se trata de un extenso comentario al Evangelio de San Juan. El más conocido e influyente de los místicos renanos, de influencias neoplatónicas y no exento de condenas por herejía y visto como heterodoxo por los estamentos religiosos, representa una de las figuras cumbre de la metafísica no dual en el seno no sólo del cristianismo sino de todo occidente. Su distinción entre la Divinidad absoluta y su expresión en la Trinidad recuerda mucho a similares conceptos del vedanta advaita, el desapego y abandono total ante esta divinidad a reminiscencias sufíes y su trasfondo de nihilismo metafísico a ciertos aspectos budistas, todo ello salvando las distancias entre tradiciones que, desde sus propios discursos apuntan a una misma vivencia no dual de la realidad. 


Introducción

Como sabemos, están en curso en Leipzig la edición de las obras latinas y alemanas de Maître Eckhart. Entre las obras latinas, las más importantes son los Comentarios de las Escrituras, que Eckhart compuso para los estudiantes de las Universidades de París, Strasbourg y Colonia, en las que enseñó sucesivamente de 1311 a 1326. Al parecer comentó todos los libros de las Escrituras, pero sólo nos han llegado, conservados en estado fragmentario en tres manuscritos, los Comentarios sobre el Génesis, sobre el Éxodo, sobre la Sabiduría, sobre el Eclesiastés y sobre el Evangelio de san Juan. Este último comentario, ciertamente el más extenso, se encuentra en un manuscrito de la Biblioteca del Hospital Saint-Nicolas de Gernkastel-Cues, que data de 1444 y proveniente de la Biblioteca de Nicolás de Cusa. Hemos considerado que los lectores de Êtudes Traditionnelles estarían interesados en poder leer en francés un texto tan característico.
El traductor se ha esforzado en mantener lo más fielmente posible la expresión escolástica de una dialéctica a veces ardua; si una determinada frase parece poco clara, al menos en una primera lectura, es porque el original en latín no lo es más. A fin de conservar los matices y la concisión del lenguaje, hemos creído poder recurrir a ciertos neologismos, tales como “intelectuar” (para designar el acto propio del intelecto), “exhilarar”, es decir provocar la hilaridad (del que el francés solo ha conservado el participio “exhilarante”), “principiar” y “principiado” (para indicar el acto del principio en tanto que tal,   y su “fruto, o hijo”, como dice Eckhart). En fin, nos hemos abstenido de traducir a lengua vulgar las citas del Evangelio según San Juan.
(C.D.)

jueves, 28 de junio de 2018

APROXIMACIÓN AL SUFISMO (El viaje del Uno al Uno), por Manuel Plana

A menudo las tradiciones espirituales se comparan a sí mismas a una rueda, que a su vez es uno de los símbolos más universales de la manifestación cósmica. En el caso del Islam, la Shariyah o Ley religiosa ocupa la llanta, la parte que gira de la rueda. Las diferentes Tûruq o vías iniciáticas del sufismo, o mejor dicho, del Tasawuf, son los radios que conducen del exterior al interior de la rueda. En su centro se encuentra la Verdad o Realidad esencial, la Hâqiqa, idéntica al secreto espiritual (Sirr), que es el motor inmóvil que permite y sostiene la existencia de todo el conjunto.

El trayecto que va de la periferia al centro de la realidad, de la multiplicidad exterior a la verdad interior y unitaria del ser, es el de la realización espiritual, la via iniciática, la senda que conduce a Allah.  Es el “camino recto” (sirata’l-mustaqim) del que habla la sura de apertura del Corán, la Fatiha, que todo musulmán repite en todas sus oraciones del día, y que  sustancialmente se distingue del camino circular que toman aquellos que erran indefinidamente por la periferia o epidermis de la realidad. 

A diferencia de los viajes y trayectos que puedan cumplirse en el mundo exterior, éste otro viaje, en cambio, se cumple estrictamente en lo interior; uno emprende la marcha hacia dentro, hacia la unidad, del uno al Uno. Todas las referencias de un viaje exterior ordinario se transponen aquí, simbolicamente, a lo interior, dentro del cual existe toda una geografía por explorar. Bajo este aspecto el sufismo es la Tariqa, la vía, que conduce al ser del exterior al interior, de la superficie al núcleo de la realidad, permitiéndole recuperar, primero, el sentido de la orientación espiritual y después la esencia de lo que es verdadera y eternamente y de lo cual ha perdido casi por completo la memoria. Es éste el verdadero viaje iniciático, el viaje arquetipico del que hablan todas las tradiciones y mitos de la humanidad, ya que en él reposa todo el sentido de nuestra existencia, que no es otro que el que se refiere a la realización espiritual, al cumplimiento de nuestras posibilidades reales más elevadas.

jueves, 14 de junio de 2018

LÎLÂ: EL JUEGO DIVINO DEL SÍ-MISMO Y EL SIMBOLISMO DEL TEATRO, por Manuel Plana

“No se admite otro sujeto que Él Mismo. En tal medida que, Parâmashiva asume como un actor distintos personajes (grados de limitación), como Rudra y Kshetrâjñas, etc… siendo todo en este mundo la manifestación de Sí Mismo.”
Paramârthasâra. Abhinavagupta. V-46. Comentario de Yogarâja. 



El Divino Juego, Lîlâ, Kridhâ

En el Shivaísmo advaita de Cachemira, la idea de Universo, Manifestación o Creación como juego divino, como pasatiempo gozoso (Kâma, Râga) del eterno Sí-Mismo jugando consigo mismo, es más primordial y destacada incluso que en el propio Vedanta advaita. Ciertamente, algunas formas tradicionales no comparten esa perspectiva de lo mismo, incluso veríamos alguna que la consideraría una frivolidad y un desatino. (1) Sin embargo, la doctrina espiritual que la apoya es tan solidamente coherente que ningún argumento podría en verdad rebatirla.
Su doctrina metafísica se despliega como una íntima dialéctica que establece la Suprema Conciencia entre Ella Misma como Sujeto eterno (Yo supremo, Parâmahamta) y a la vez como Objeto eterno de Sí Misma, como un juego entre la “yoidad” (aham) y la “esoidad” (idam) suyas.
Es posibilidad inherente a la omnipotencia divina proyectar un alter ego, reflejar en el seno de su realidad infinita la ilusión, “real” pero pasajera y condicionada, de finitud, de universo, manifestación o “creación”, en suma, de crear la ilusión de límite dentro de su ilimitación misma, de un “eso” u “otridad” (aparente y diferenciada) además del Yo único o  Sí-Mismo. En lo ordinario, eso se experimenta como la realidad de un sujeto conocedor separado y diferente de la realidad conocida, con todas las implicaciones que eso conlleva. 
Llamamos creación al génesis permanente (simultáneo y cíclico) de la finitud en el seno de la infinitud. Y en lo íntimo de cada cual, a la aparición, en y dentro de la pantalla de la conciencia, de un epifenómeno “ilusoriamente” externo que llamamos vida, el cual empieza con una corporalidad u objeto material diferente del sujeto espiritual y mental. En efecto, uno mismo es sujeto y objeto de sí mismo, lo cual entraña realmente una paradoja y un misterio.
Este proceso “creacional” (metafísico, ontológico y cosmogónico), es entendido siempre como protagonizado por un mismo Principio, Conciencia o Yo supremo absoluto, pero activado por energías inseparables suyas, como es el caso de la inseparabilidad o no-dualidad de Shiva y Shakti. Shiva es pura, libre y plena auto-conciencia infinita, Shakti es todos sus ilimitados poderes.

lunes, 28 de mayo de 2018

sábado, 12 de mayo de 2018

EL UNIVERSO COMO CREACIÓN, MANIFESTACIÓN O ILUSIÓN, por Manuel Plana

Introducción

Como bien dice A. Einstein: “Los conceptos físicos son creaciones libres del intelecto determinadas por el mundo exterior”. En efecto, todo lo que la ciencia moderna dice saber sobre la “creación” son concepciones y suposiciones construidas en base a la información que suministran los sentidos, pero ignora todo del universo que se extiende fuera y más allá del alcance de los mismos, ya sea usando sofisticadas prótesis tecnológicas; solo concibe una creación exclusivamente material. 
Como sabe que la percepción sensorial del mundo objetivo -supuestamente material- es relativa, limitada y cambia en cada especie e incluso con el tiempo en el individuo, todo se intenta explicar mediante abstracciones matemáticas, deducidas también, precisamente, de la información sensorial pero con un aval que se le antoja axiomático por racional, pues parece adaptarse al comportamiento del mundo físico, es decir, sensorial. 
Sin embargo, el lenguaje matemático no es un corsé en el que quede atrapada la realidad, ni siquiera el mundo físico; además, la eficacia de su carácter deductivo (causa y efecto horizontales) depende no tanto de él mismo, sino de una comprensión justa de su naturaleza y función. Y aquí se parte de una concepción meramente cuantitativa suya, preestablecida por el alcance real de esa inteligencia misma. Si ésta contempla el mundo como un simple campo sensible (material) de medidas, pesos y magnitudes, sus deducciones no irán más allá del límite de las apariencias, fenómenos y efectos. Las verdaderas causas permanecerán ignotas. No podrá percibir otro campo superior y mucho más sutil de cualidades, energías y esencias insospechadas para él, ni otras dimensiones de la realidad que los números también simbolizan, como lo prueba su origen también sagrado y metafísico. 

jueves, 26 de abril de 2018

DE LO SENSIBLE A LO SUPRASENSIBLE. ALGUNOS TÉRMINOS DE LA ESTÉTICA INDIA*, por K.D. Tripathi **

El enfoque indio holístico y cosmocéntrico rige toda la visión india de las artes y de la estética. Por consiguiente, una investigación acerca de la concepción india del tiempo, del espacio, de la dirección, del universo, de la substancia o de los elementos, de los números, de la relación de la acción, etc., es esencial para entender con claridad las artes la estética indias, como también lo es la indagación en la naturaleza del atman. El concepto de mahābhūtas* puede servir de punto de partida para una mejor comprensión del mundo de la diferenciación, el universo del nombre y de la forma, reflejado en todas las manifestaciones artísticas. No obstante, la cuestión metafísica de superar el obstáculo del sentido del ego en la forma del "yo" limitado y del "mío", que ha supuesto el principal problema en casi todas las escuelas de filosofía védica y no védica, también está vinculada con la visión india del proceso creativo y  de la experiencia estética.
    La postulación del Ser como pura unidad y no-diferenciación para explicar la profunda correlación de los aspectos objetivo y subjetivo de la realidad culmina en la teoría estética de la experiencia unificada del rasa. El sistema de correspondencias entre el macrocosmos y el microcosmos, que vincula lo grosero y lo sutil, el sentido de la percepción y los estados emotivo humanos, prepara el camino para esta experiencia estética de unidad. 
    La multiplicidad del nombre y de la forma, la participación imaginativa y la celebración del color, del sonido, del tacto y del olfato sencillamente no termina aquí. Va más allá, llega hasta la unidad del Ser mediante la despersonalización de los estados emotivos. Para un esteta es un viaje desde lo sensual hasta lo suprasensual y en la expresión creativa, (1) para el artista supone un proceso a la inversa desde la unidad hasta la multiplicidad. Las tradiciones védicas y agámicas ofrecen una sólida base para esta teoría estética.

lunes, 9 de abril de 2018

DEL RETORNO A LA PATRIA ORIGINAL (MATRIZ PRIMORDIAL DE LA CREACIÓN) CON LA LLAVE QUE CIERRA Y QUE ABRE (y parte III), por Ana Emilia Agüero de Chazal

William Adolphe Bouguereau, Madre Patria (1883) 

Del útero original a la simiente divina

El tema de la gran liberación está referido al retorno a Binah, la Madre Primordial, llamada también Éden o Jardín de las almas. Con Binah se entra al nivel más elevado de los 4 mundos en los que se despliega el árbol de la vida, el nivel de Atziluth.
El retorno a Binah “Entendimiento”, supone el regreso al útero primordial, y a través de él al germen divino primero que viene de la simiente del Padre representada en la letra iud, donde ya estamos en el nivel de Jokmah “Inteligencia”, séfirah llamada “el Padre”. Ambas, Jokmah (Padre) y Binah (Madre), han partido de Keter “Corona”.
“La Séfirah Keter es llamada también el Anciano de los ancianos. Éste está compuesto por tres naturalezas o principios superpuestos: varón, hembra e hijo.” O sea que Keter, la cual representa la Unidad, y la cabeza de la Creación, contiene ya los tres principios. Y por eso de ella parten la séfirah Jokmah “Inteligencia” llamada “Padre”, en columna derecha relacionada con el principio masculino; la séfirah Binah “Entendimiento” llamada “Madre”, en la columna izquierda del principio femenino; y la séfirah oculta Daat “Conocimiento” que une a ambas en la columna central, relacionada con el tercer principio. 
Así como Keter (Corona) es la cabeza del árbol sefirótico y en ella se encuentran tres naturalezas superpuestas, la palabra Bereshit representa la cabeza de la Creación y en ella se expresan tres naturalezas varón, hembra e hijo.
Este tema del Principio de la Creación visto como un matrimonio entre un aspecto masculino y otro femenino, aspectos que a su vez parten de un principio original e indiferenciado está presente en la  palabra Bereshit, ya que no solo nos presentaba las tres naturalezas del varón, la hembra e hijo, sino en realidad cuatro, a través de un principio original previo, del cual parte la primera pareja de opuestos (“varón y hembra” o “Padre y madre”). Y en éste principio primero y original es donde esas dos naturalezas se encontraban indisolubles, tal como en aquel principio que representaba al hijo (37) por ser el producto de los dos contrarios y contener ambos atributos. 

sábado, 24 de marzo de 2018

¿RELIGIÓN O IDOLATRÍA? por Manuel Plana

“No temo porque volváis al sirk (asociacionismo, idolatría) de las imágenes, sino por el sirk sutil (sirk-al-jafi)”
Hadith del profeta Muhammad

En su sentido más corriente y superficial, la idolatría es adorar imágenes o representaciones figurativas y naturalistas de todo lo metafísico, pero, como indica el hadith del Profeta Muhammad (slaws), existe una forma de idolatría sutil más peligrosa incluso que esa por lo que tiene de encubierta y disfrazada.
La idolatría o panteísmo, como forma religiosa, raramente ha existido en los pueblos sin la noción simultánea, ya fuera vaga, de un dios supremo, “padre”, “abuelo” o ancestro de los dioses, de un “Altísimo”, de un “Uno” o de un “deus otiosus” que se retira tras crear el mundo dejando el gobierno a sus ministros. Sobretodo, ha sido la visión de los orientalistas occidentales  y de la propia iglesia los que han visto idolatrías por doquier al interpretar estas tradiciones desde su propia óptica, tan diferentes a un pensamiento como el moderno exento por completo de referencias de este tipo. No obstante, el cristianismo católico mismo está poblado de muchas devociones particulares a santos que en algunos casos bien podrían calificarse de idólatras. Las sociedades declaradamente “idólatras” han supuesto siempre una decadencia de la tradición primitiva (como Grecia y Roma en sus últimos estadios o las tribus árabes pre-islámicas, p.e.). El ídolo hace aquí de intermediario entre la realidad divina y el hombre, es decir de símbolo, pero precisamente, confundir el símbolo con lo simbolizado es idolatría. Pero ésta confusión tiene aspectos y matices bastante sutiles, tanto que muchos idólatras de pensamiento y de obra son absolutamente inconscientes de serlo, antes bien, convencidos de estar en posesión exclusiva de la verdad.