Mundo Tradicional es una publicación dedicada al estudio de la espiritualidad de Oriente y de Occidente, especialmente de algunas de sus formas tradicionales, destacando la importancia de su mensaje y su plena actualidad a la hora de orientarse cabalmente dentro del confuso ámbito de las corrientes y modas del pensamiento moderno, tan extrañas al verdadero espíritu humano.

miércoles, 17 de mayo de 2017

ASCENCIÓN EXTÁTICA Y VUELO MÁGICO ENTRE CHAMANES Y YOGUIS (parte I), por Armando Montoya-Jordán

Chamán, éxtasis visionario, vuelo mágico, rituales enteogénicos. Todas estas acepciones están ligadas al aura que parece suscitar el concepto chamanismo en el imaginario de quienes ven, en este tipo de praxis mágica y espiritual, una especie de método efectivo para lograr una apertura de lo que en el lenguaje contemporáneo se ha llegado a denominar “nuevas formas de conciencia”. Lo que resulta revelador, a primera vista, es que dicha percepción delata una aspiración por nuevos paradigmas de conocimiento, hecho harto significativo en una mundo donde los modelos epistemológicos heredados por el pensamiento posmoderno han entrado en su fase terminal.
No obstante, antes de cualquier intento de delucidación, se hace perentorio responder ciertas interrogantes; ¿Qué distingue concretamente al chamanismo de otras prácticas de orden ritual y mágico? Más aún, ¿Qué afinidades podemos establecer con otras vías de similar aspiración mística?
Desde una percepción corriente, por chamanismo se entiende la creencia en mundos de orden sobrenatural y la manera de entrar en contacto con las influencias espirituales que rigen dichos mundos. Las técnicas que harían posible la realización de dichas búsquedas pueden ser esbozadas en los siguientes términos: se trata de rituales cuya finalidad consistía en trascender los límites de la experiencia individual. En otras palabras, se procuraba la superación de los confines de la conciencia ordinaria que determina nuestros esquemas mentales para, de este modo, alcanzar los mundos espirituales en los confines de lo desconocido. Mediante ese tipo de hazañas, el chamán lograba entrar en contacto con las fuerzas de los mundos superiores; haciendo posible, a su vez, que los hombres participen de los influjos divinos. En términos generales, y siguiendo las pautas teóricas de ciertas corrientes antropológicas y de fenomenología de la religión, cuando nos referimos al chamanismo, estaríamos hablando de prácticas rituales cuyas características pertenecen a estadios de conciencia religiosa que existieron en la antigüedad arcaica, y cuyos focos de origen indican que habrían surgido de las estepas de Asia Central y Siberia.

miércoles, 3 de mayo de 2017

LAS CINCO ENVOLTURAS (KOSHAS) DEL SER MANIFESTADO EN LAS TRADICIONES VÉDICAS Y AGÁMICAS, por Manuel Plana

El tema de los koshas o “envolturas” (liter. “forros”) del Ser manifestado (Âtmâ), ya lo habíamos abordado anteriormente (ver: Sobre la metafísica de los “cuerpos” o envolturas del ser según el hinduismo. Miércoles 26 Noviembre 2014). Ahora lo queremos hacer de manera más exhaustiva tomando como referencia a los Upanishads, especialmente el Taittiriyya y el Sarvasar, pero también el Samkhya y el Ayur Veda (*), que le añaden más elementos de reflexión completando bastante el tema. Y también contrastándolo con algunos modelos del Shivaismo advaita de Cachemira.
Creemos que es de suma importancia para el individuo, sobretodo para aquel interesado en la realización espiritual, conocer de la manera más clara y perfecta posible la constitución de su propia realidad interna y externa, individual y universal. Muchísimas dudas, cuestiones y falsas ideas que surgen con respecto a muchos temas relativos al individuo, su identidad, su origen, su destino, sus dimensiones, su realidad permanente e impermanente, mortal e inmortal, etc… se contestarían fácilmente si tuviera un conocimiento directo de su verdadera constitución tal y como viene revelada en la tradición sagrada. 
El mundo sensible, como el estado corporal mismo, a los que la gran mayoría dan el estatuto de único, “real” y verdadero, es apenas una fina capa evanescente que oculta otras mucho más finas y consistentes, a modo de “pieles” o velos del Ser Supremo o Suprema Conciencia, descrita en el Shivaismo advaita de Cachemira como: “Masa compacta (infinita y homogénea) de conciencia y felicidad”. De hecho, llamamos “manifestación” o “creación” a la “aparición” (Epifanía) en el espejo de la consciencia (es decir, de nuestra propia consciencia) de su propio reflejo diferenciado y múltiple (el propio juego, Lîlâ, de la Conciencia y sus poderes); y Universo (macro y microcósmico), al ensamblaje concéntrico de estas capas o forros del Ser, las cuales, constituyen igualmente lo que llamamos “mundos”, “estados”, “estaciones” o “categorías” (tattvas), y que aparecen como envolturas tal y como en una cebolla. Precisamente, el término “Mâyâ” que acompaña la denominación de cada kosha, da una idea clara de la naturaleza del mismo, real e ilusoria, o mejor, permanente e impermanente al mismo tiempo.

martes, 18 de abril de 2017

LA ESPIRITUALIDAD RESURGE Y LA RELIGIÓN DECAE EN LA MODERNIDAD LÍQUIDA

Adjuntamos un artículo aparecido en la web: www.tendencias21.net por tocar un tema candente y podríamos decir crucial en estos tiempos de especial confusión y vacío espiritual. Precisamente, las fuentes del mismo parten de trabajos del Sr. Enrique Martínez Lozano, sacerdote y teólogo que, después de años de labor religiosa, al conocer las doctrinas no-duales de oriente, especialmente del advaita vedanta, reformuló completamente su orientación espiritual. Ahora es un activista reconocido de estas tendencias del que pueden encontrarse muchos escritos y conferencias bien interesantes por internet. También La Sra. Mª Dolores Prieto Santana que colabora en el artículo, educadora y antropóloga, coincide con este pensamiento. 
La única cuestión que señalamos es que una nueva manera de vivir la espiritualidad no es posible sin el amparo y el apoyo de una tradición viva y, por supuesto, más poderosa doctrinalmente que las meramente exotéricas, como son las no-duales de oriente. Es cierto que han habido y hay intentos bien interesantes de restituir la esencia no-dual del mensaje de Jesús-Cristo (que a la práctica es no-dual dual –bhedâbheda-), a la luz de la cual cobra un sentido infinitamente más amplio que el meramente confesional y ecuménico.  Sin embargo no es tarea demasiado sencilla aunque siempre sería bienvenida de hacerse cabalmente respetando las formas del propio mensaje evangélico.
Redacción

Analistas afirman que nos encontramos ante el umbral de una etapa transreligiosa, transconfesional y postcristiana. Ni las personas ni los grupos humanos pueden soportar por mucho tiempo el vacío existencial. En un primer momento, quizás se eche mano de la compensación y de la "distracción", pero la insatisfacción creciente desencadenará una actitud de búsqueda de la plenitud presentida: es la búsqueda espiritual. Algo así parece estar sucediendo entre nosotros. A ojos de muchos analistas, resulta innegable que, en nuestro medio sociocultural, nos hallamos frente a un creciente resurgir de la espiritualidad. Y que dicho resurgir corre paralelo a un no menos evidente declive de la religión institucional. Hasta el punto de que, según ellos, nos encontraríamos ante el umbral de una etapa transreligiosa, transconfesional y postcristiana. ¿Es así en realidad? 
En diversos artículos recientes de Tendencias21 de las Religiones se ha abundado en la tendencia emergente en el siglo XXI hacia la espiritualidad. Un mundo dominado por la modernidad líquida necesita interiorizarse. La sociedad efímera necesita recuperar consistencia, solidificar la columna vertebral con valores que la reconstruya con solidez. Este proceso no es monopolio de las religiones establecidas. Está siendo asumido por movimientos sociales muy diferentes.

lunes, 3 de abril de 2017

RESEÑA A "CABALGAR AL TRIGRE", por Lydia Morales Ripalda


Adjuntamos la reseña de uno de los últimos libros que publicara Julius Evola, una contundente y bien documentada crítica a los diferentes aspectos del llamado mundo moderno en su fase final más disolutiva. La autora, filóloga y buena conocedora del pensamiento tradicional, a pesar del respeto que le merece el autor, no hace concesiones a ciertas opiniones suyas bastante poco objetivas a veces, que empañan una obra imprescindible dentro del pensamiento tradicional occidental de última hora y que sus adversarios han utilizado en su contra ninguneando su valor general.

La Redacción

En un ensayo sobre el tantrismo la escritora Marguerite Yourcenar reseñaba una de las obras monumentales de Julius Evola titulada Lo Yoga della Potenza. La académica francesa catalogaba al filósofo y orientalista italiano, profesor de las universidades de Florencia y de Milán, como “un erudito genial” ateniéndose a sus obras más mesuradas. Pero aunque el barón Evola fue un erudito genial, ciertamente no fue un erudito inmaculado. Evola tuvo un pasado fascista y fue “uno de esos italianos germanizados con no sé sabe qué clase de obsesiones gibelinas”, un hombre “mucho más fascinado por el poder que por el conocimiento o el amor” que estaba poseído por un “titanismo prometeico más o menos espiritualizado”. Su Rivolta contro il mondo moderno (el título de otro de sus libros), por muy justificada que esa rebelión en parte esté, “acabó arrastrándolo a unos parajes aún más peligrosos que aquellos que creía abandonar”. En sus libros asoman un puñado de vicios intelectuales, esperables en alguien con semejante orientación, que enturbian una y otra vez incluso sus trabajos más brillantes. La propia Yourcenar señaló casi todos esos vicios: “el concepto de raza elegida que en la práctica conduce al nazismo”; “una avidez enfermiza por los poderes supranormales, que lo lleva a aceptar sin control los aspectos más materiales de la aventura espiritual”; “el paso lamentable de la noción de poderes intelectuales y místicos a la de poder puro y simple”; “un sueño de dominación aristocrática y sacerdotal que no sabemos si correspondió a una edad de oro del pasado, pero del que en nuestro tiempo hemos visto caricaturas grotescas y atroces”; a lo que habría que añadir un desprecio sumario hacia lo femenino que lo lleva a proclamar la deficiencia interior de la mujer y la incapacidad femenina para la vida humana superior. 

viernes, 17 de marzo de 2017

LAS ETAPAS DE LOS ITINERANTES HACIA DIOS, por Abdallah al Ansârî al Harawî (Referencias coránicas)

Introducción

La tabla de las estaciones espirituales –Maqamat- del sheij Abd-Allah al-Ansârî al Harawî, incluida en su libro Las etapas de los itinerantes hacia Dios, es un diagrama simbólico del recorrido del alma en su retorno al Uno, un mapa de la realización espiritual en clave coránica. Las estaciones se disponen en diez módulos o moradas repartidos en cuatro niveles; cada módulo contiene a su vez diez estados (Hawâl) o grados de esa misma estación, sumando un total de cien.(1) 
La vía sufí no es otra cosa que un continuo ascenso hasta el Fin, de estación en estación y de estado en estado. Como señala el maestro Kalabadhî (380 H) en su Tratado: “la negación de la estación queda sobrepasada en la afirmación de la estación ulterior”; el Istinbât se inscribe en la exégesis esotérica del Tasawwf, el Tawil kashfî, que es “la vía del desarrollo interior por una captación directa e intuitiva del significado de los términos o los pasajes coránicos considerados”. (*) 

La disposición de las diez Moradas en cuatro niveles es una referencia explícita a los cuatro mundos o estados de la cosmología tradicional; en este caso sigue la progresión misma de la Tetraktis pitagórica, es decir, 1/2/3/4;  arriba un módulo -10-, dos al nivel siguiente -20-, tres después -30- y cuatro en la base -40-, lo que indica que la potencialidad de la unidad, y de la totalidad señalada por el 10 (y por el 100), están contenidas en el número cuatro (4=1+2+3+4=10=1+0=1). Con el cuaternario comienza la manifestación universal, los tres primeros números, se dice, no son ni manifiestos ni inmanifiestos. 

Esta disposición  numérica no es exclusiva del pitagorismo ni del Islam, sino propia de la Tradición unánime; también se encuentra en la ciclología hindú más arcaica  (Puranas), aquella que mide la duración del presente ciclo humano (Manvantara) en cuatro eras o Yugas decrecientes, como hiciera también la antigua mitología grecorromana y sus edades de oro, plata, bronce y hierro. En todo caso, existe una correlación simbólica entre el diseño de la Creación (Macro y Microcósmica), el de los estados del Ser y el de los grados iniciáticos (o grados espirituales), tanto como una proporción rítmica, un “número de oro”, que determina la progresión del movimiento creativo y la marcha de cualquier ciclo temporal. 

jueves, 2 de marzo de 2017

PUBLICACIÓN DEL LIBRO "EL CIENTÍFICO Y EL SANTO. LOS LÍMITES DE LA CIENCIA Y EL TESTIMONIO DE LOS SABIOS", de Avinash Chandra

Desde un rigor, documentación y profundidad incomparables, "El científico y el Santo" aparece como una obra de referencia y de hondo calado en los estudios tradicionales. El libro desarrolla exhaustivamente diversos temas esenciales: las incongruencias y límites de un paradigma científico (materialismo, azar, evolucionismo, objetivismo) sustentado en creencias e ideologías; la naturaleza de la Mente y la Consciencia y su precisa diferenciación, muy claramente establecida en la visión metafísica hindú; el Conocimiento espiritual genuino de la mano de multitud de testimonios de sabios realizados; los grandes problemas filosófico-teológicos, como el del Mal en el mundo o el significado de la Muerte, desde un punto de vista iniciático, etc. 
En definitiva, una obra imprescindible para comprender de forma cabal la deriva del mundo occidental moderno en su degradación antimetafísica, en contraste con el legado de Sabiduría perenne de las Tradiciones Sagradas.  

 La redacción 

jueves, 16 de febrero de 2017

EL CENTRO, PREMISAS PARA UNA POSIBLE VIVENCIA ... por Sergey Kitaev Kitaev

Dice el ritual, que los secretos verdaderos del M :. M :. que se han perdido, se encontrarán en el Centro, porque es donde el M :. M :. no puede equivocarse. La interpretación de este postulado casi clásica es que estar en el Centro es estar con el Principio, o, según algunos, con Dios. Lo cierto es que esta interpretación no deja de ser una abstracción, al menos para mí. ¿Cuándo estoy con Dios? ¿Cuándo dejo de estar? ¿Por qué? En este trabajo no pretendo describir la experiencia del Centro que podemos tener en la vida ordinaria, pero pienso que para llegar a tenerla deben cumplirse ciertas premisas, surgir y realizarse ciertos procesos interiores. Posiblemente no diré nada nuevo, pero he aquí un intento de interpretación de este símbolo casi psicológica, inspirada en mi experiencia y trabajos de otros hermanos.

La figura del Centro, aunque en el REAA pertenece al Grado de Maestro, la encontramos desde el Grado de Aprendiz. La manera de movernos en el Templo indirectamente denota la existencia del Centro. ¿Qué tenemos, pues, en el Centro de la Logia? Los tres pilares, que, como dice el ritual, "sostienen la Logia", y el Cuadro de Logia, - que es, podríamos decir, la misma Logia en miniatura. Es decir, en realidad, en el Centro lo tenemos todo, al menos en miniatura y potencia, y el catecismo, dándonos las medidas casi cósmicas de la Logia y diciéndonos que es "Universal", de alguna manera lo confirma. Si partimos de la premisa de que la Logia es una especie de plano de nuestro mundo interior, entendemos que Todo está dentro de nosotros, y ese Todo descansa sobre los tres pilares y tiene unas dimensiones extraordinarias. También podemos ir un poco más allá y suponer, que los pilares son nuestras cualidades interiores básicas, y llegar y permanecer en el Centro es devenir, ser la fuente de estas cualidades, las cuales podríamos denominar Intelecto/Intuición/Sabiduría (son las que conciben), Voluntad/ Energía/Fuerza (estas ejecutan), y Amor/ Compasión/Belleza (y estas adornan). De hecho, para mí no son tres cosas diferentes, sino tres aspectos de una misma cosa, que es la Conciencia activa manifiesta. Y es que es fácil de comprobar: donde se efectúa un acto verdaderamente consciente, necesariamente encontramos;una medida, una planificación y posterior supervisión del mismo acto (Sabiduría), voluntad de permanecer con atención consciente ejecutándolo (Fuerza), y una clara tendencia de hacer el Bien, ya que un acto verdaderamente consciente nunca supone un mal (Belleza). Hasta aquí bien, pero el ritual nos dice, que para permanecer en el Centro, debemos ser Maestros, en otras palabras, hemos de haber pasado por una determinada experiencia interior. Veamos por cual.

miércoles, 1 de febrero de 2017

SOBRE EL HIJO DEL INSTANTE, por Manuel Plana

“No insultéis al tiempo ya que Allah es el tiempo”
Hadith del Profeta (saws)

En el nº 8 de la revista Soufisme d’Orient et d’Occident, un artículo firmado por Bruno Hussein trata del simbolismo del “hijo del instante”, conocida expresión sufí que encierra un mensaje iniciático lo suficientemente importante como para merecer una atención especial, y que brinda también la ocasión de profundizar un poco en lo que supone la concepción sagrada y tradicional del tiempo.
Ante todo cabe señalar el doble sentido del instante, pues, como dice Boecio: “El instante que pasa hace el tiempo; el instante que permanece hace la eternidad”. En efecto, para comprender la naturaleza de este “instante” debe reconocerse primero la diferencia de perspectivas que sobre el tiempo tienen, respectivamente, la tradición sagrada y la ciencia moderna, considerando que, en todas sus formas, ésta última encarna directamente el pensamiento empírico y materialista moderno que la ha producido.

Como bien señala el autor, la concepción ordinaria sólo considera del tiempo su apariencia cronológica; lo concibe como una suma adicional de años, días, horas, momentos e instantes, es decir, como algo puramente sucesivo, cuantitativo, y sobre todo, lineal. Su naturaleza se interpreta como un fluir mecánicamente aritmético, homogéneo y uniforme, extraña, en suma, a toda realidad sensible. Para la tradición, en cambio, el tiempo está vivo, su forma sucesiva y su apariencia lineal suponen su percepción más burda, es decir, su perspectiva más ilusoria; confundir el tiempo con una suma mecánica de momentos y sucesos, es imaginar la vida y el universo temporal como una máquina, como un sistema dinámico pero monótono y cerrado sobre sí mismo, incapaz de auto-regenerarse, lo que desmiente el comportamiento de cualquier ciclo vital y sobre todo el fenómeno de la consciencia humana. Es esta concepción errónea la que ha permitido a la ciencia moderna desarrollar todas sus teorías evolucionistas y progresistas del tiempo, así como las reencarnacionistas que ha consignado todo el neo-espiritualismo de moda inspirado en ellas. Del mismo modo se confunde lo eterno o la eternidad con lo indefinido, es decir, con una suma enorme de tiempo, con una cantidad innumerable de años, siglos o milenios. La reducción sistemática de toda realidad a lo cuantitativo está en la base de todas estas concepciones, erróneas ya desde sus propios planteamientos.

martes, 17 de enero de 2017

DE LO IN-CONCEBIBLE E IN-IMAGINABLE, por 'Abdel Hakim

Existe un oscuro dominio que no se puede concebir, es decir, crear un concepto de él, una abstracción, y que además ni siquiera se puede imaginar, crear una imagen, una figura. Un vértigo inexplicable nos asalta cuando focalizamos la atención en estas tinieblas fronterizas, cuando sumergimos la conciencia en la realidad de la nube primordial, en el océano informe e ilimitado de la inmanifestación, en el abismo del Absoluto que todo lo penetra, allí donde se desvanecen las miradas, se pierden las referencias y se disuelve todo vestigio temporal. 

Pero, ¿cómo hablar de lo que no se puede hablar, cómo señalar lo que ni siquiera se puede apuntar, como experimentar lo que escapa a cualquier aprehensión, cómo pensar lo impensable, cómo representar lo que ni siquiera se puede simbolizar? 

Qué hay más allá de la facultades de la percepción ordinaria, ya sean físicas o psíquicas, ya sean sensibles o sutiles, ya sean visibles o invisibles;  en la región donde los símbolos dejan de ser huellas y se volatilizan; en el lugar donde las semillas de la existencia son posibilidades ilimitadas; en el territorio de lo insondable y de lo inefable, de lo que no puede ser afirmado si no es por negación, de lo que sólo trascendiendo la manifestación aparece manifestado con nitidez.

domingo, 1 de enero de 2017

¿NECESIDAD O NO DE LA PRÁCTICA EXOTERICA?, por H:. Graal

Siendo un tema bastante recurrente, hace algún tiempo hubo cierta polémica entre algunos “guenonianos” al pronunciarse sobre la necesidad o no de la práctica de un exoterismo por parte de los iniciados en alguna forma de esoterismo. Tomando como referencia el capítulo siete: Necesidad del exoterismo, del libro Iniciación y realización espiritual, Guénon insiste en que lo más normal y recomendable para un iniciado es la práctica de ambos aspectos de la misma tradición.  Sin embargo, unos lo suscriben pero otros lo rebaten después de hacer verdaderas filigranas con el texto para llevar el agua a su molino. A parte de afirmarlo claramente, Guénon da buenos argumentos para apoyarlo. Pero los que no están de acuerdo afirman que, a un masón, por ejemplo, le basta su programa iniciático para cumplir espiritualmente, sin necesidad de practicar ningún exoterismo  (eso dicho, precisamente, por quién toma a Guénon como “su guía intelectual”). 
Para ser exactos, Guénon toca el tema considerando exclusivamente a los iniciados que pertenecen a tradiciones religiosas, sean musulmanas y/o sobre todo para el caso de los masones cristianos. (1) Y es lógico, ya que en las formas tradicionales que no tienen ese doble programa, es decir, que son exclusivamente iniciáticas-esotéricas, el dilema no se presenta. 

sábado, 17 de diciembre de 2016

DIFICULTADES DEL ACERCAMIENTO A LA NO-DUALIDAD, por Georges Vallin

Georges Vallin (1921 – 1983) Francia.  Fue profesor de filosofía y de metafísica (Lyon).  Sanscritista y Maestro de conferencias (Nancy) y uno de los primeros en tocar la metafísica no-dual con rigor y nitidez. Quizá es el primer “guenoniano” que en el ámbito académico expone una nueva visión de la espiritualidad tradicional desde el ángulo del hinduismo advaita, especialmente del Vedanta, señalando de paso los grandes inconvenientes del pensar dual occidental y su modo de procesar mentalmente la espiritualidad y la realidad.

En La Perspective métaphysique (Presses Universitaires, 1959), hemos procurado mostrar que los modelos teóricos de tipo metafísico, cosmológico, antropológico o espiritual que nos ofrecen las grandes tradiciones de Oriente (Advaïta-Vedanta, Budismo Mahâyana, Taoísmo) permiten al pensador occidental capaz de entenderlas, observar con una mirada nueva y crítica a la mayoría de grandes modelos teóricos elaborados por la filosofía o la teología de Occidente. Y creemos que la verdadera “revolución copernicana” de la filosofía que pondría fin a nuestro imperialismo cultural y a nuestro provincianismo metafísico, correspondería al estallido de nuestros familiares modelos teóricos y a su integración en las perspectivas, a la vez más amplias y más profundas, que se expresan en las grandes doctrinas orientales de la No-dualidad, y particularmente en el Advaïta-Vedanta del Hinduísmo.

El carácter fundamental de los modelos teóricos que nos ofrecen las diversas formulaciones del No-dualismo oriental consiste en la afirmación simultánea y paradójica de la Trascendencia radical del Absoluto y de su inmanencia integral en el mundo o en la manifestación. Esta trascendencia a la vez radical e integradora del Absoluto nos parece que constituye la expresión más auténtica y más acabada de lo que Nietzsche llamaba “la afirmación originaria”, situándose más allá del “nihilismo” y de la fuga hacia los “tras-mundos”, pero de la que la propia filosofía de Nietzsche no nos da más que una expresión mutilada.

viernes, 2 de diciembre de 2016

EL SÍNDROME DE MATRIX (En clave de sainete), por Neo

Desde el estreno de la película “Matrix” y su consiguiente saga (1), muchas personas se han convencido y muchas otras se lo están planteando seriamente, que vivimos una existencia virtual, digital. Que todo es irreal, un fabuloso programa informático. Y que nuestros cuerpos reales están depositados en almacenes bio-energéticos controlados por algún gobierno en la sombra tal y como en la película. 
El caso es que esta creencia se extiende como epidemia a la población tomando cada vez más consistencia. Asociaciones, grupos de encuentro, plataformas reivindicativas, se han ido organizando para preveer una solución. Pero todo son especulaciones en el vacío, pues de momento nadie ha encontrado una prueba fehaciente que confirme la sospecha ni, de ser cierta, forma alguna de escapar de Matrix, o de  algún indicio que pudiera orientarlos en tal empeño; Matrix, dicen, tiene el monopolio absoluto de la realidad.
Por lo mismo, también han surgido partidarios en contra de la, sin duda, teoría más “conspiracionista” de la historia, que tildan de paranóica y de ingénuos a sus prosélitos. Entre éstos, no son pocos los que buscan insistentemente algún “Neo” por Internet que les guíe y les confirme en su campaña, pero hasta ahora todos los Neos han resultado una estafa. Otros intentan convencerlos de su error con razonamientos convincentes. En el mundo de Matrix, les dicen, la gente es esclava sin saberlo de un mundo artificial creado por una máquina, pero su vida, aunque falsa o quizá por eso, se desenvuelve de manera bastante apacible y normal para que el rebaño virtual humano no despierte. Es un “mundo feliz” de humanos-marioneta virtuales.